Tratado como un perro

Definitivamente, cuando se trata de comprar cosas en persona, no tengo suerte. Creo que de ahora en adelante lo voy a comprar todo por Internet (de por sí, sale más barato). Primero, la aventura con el televisor grande, y luego el chasco de hoy.

Hoy iba caminando con Pulpus por el Mall Real Cariari, y al pasar por la tienda Vértigo, vimos un paquete de dos películas en el cual, curiosamente, estaban una película que él quería y una que yo quería, así que decidimos comprarlo.

Antes de seguir, una descripción de la tienda. Frente a un ventanal grande, con buena distancia de la ventana, hay varias estructuras pequeñas de metal, que están distanciadas una de la otra por unos 30cm, lo suficiente para que uno pase de lado, o por lo menos se asome al lado que da hacia la ventana. El resto de la tienda contiene cd y dvd, como toda tienda que se dedique a esto, los cuales uno puede agarrar para verlos con detenimiento y analizar su contenido.

Al entrar a la tienda, y nadie nos atendiera, decidí acercame a las películas para ver si tenían el precio. Cuando intenté asomarme, se viene desde el otro lado de la tienda, un tipo, gritando a todo pulmón “Hey! Hey! Hey!”, y no lo hizo de buena manera, el tipo venía gritando como si yo estuviera intentando robar las películas, lo cual debería ser difícil ya que en la entrada de la tienda tienen de esos sensores para que la gente no se robe nada.

De momento no sabía como reaccionar: si desbaratarle la cara al tipo que me venía gritando (agresión verbal) y ni siquiera tenía una camiseta de la tienda como el resto de los que atendían, o si sería que alguien alrededor mío se estaba intentando robar algo, o apunto de quebrar algo, y el asunto no era conmigo. Decidí quedarme quieto y ver que pasaba.

Cuando el tipo, desde el otro lado de la tienda, logró llegar hasta donde yo estaba, con tono fuerte y despreciativo me pregunta que es lo que quiero. Las películas no tenían el precio, y pude escuchar donde el tipo le dijo a otro que llamara a otra tienda para averiguar el precio. En lugar del muy acostumbrado “Deme un momento mientras le averiguamos el precio”, el tipo simplemente se nos queda viendo de reojo, igual que al principio, como si estuvieramos intentando robar las películas.

En voz baja, le comenté a Pulpus que había sentido que me trataron como a un perro, y no había terminado mi frase, cuando el tipo se me acerca y me dice, con un tono todavía peor, que la tienda no es un mercado, y que lo que esta en la ventana no se toca.

Por mi cabeza pasaron muchos pensamientos en cuestión de segundo. El primero fue desbaratarle la cara al tipo para enseñarle que al cliente se le trata con respeto, porque es el cliente, y porque a mí nadie me grita. Hubieron otros pensamientos, como si esperar o no por el precio, o explicarle al tipo que no hice nada malo, que lo único que quería era buscar el precio de las películas, o decirle que si no quieren que la gente toque la mercadería no lo deben dejar al alcanze de la mano, y señalarle que si en el resto de la tienda la mercadería se puede tocar, como debo yo adivinar que en la ventana no, pero entre más pensaba en la situación, más pensaba en darle a una lección de modales al tipo, así que decidí decirle que mejor no buscara nada y salí de la tienda.

Saliendo de la tienda, pensé en que si yo fuera el dueño, me gustaría saber que mis clientes no son tratados de la manera correcta, así que me devolví para hablar con el administrador. Al preguntar a otro empleado por el administrador, me dijo que era el mismo tipo. Si el administrador se comporta de esta manera, seguro los demás empleados de la tienda lo madrean a uno. De cualquier empleado yo esperaría un “Disculpe caballero, en que lo puedo servir”, pero jamas hubiera adivinado que el tipo que me grita “Hey! Hey! Hey!” es el administradoe de la tienda. Así que pedí una manera de contactar al jefe del administrador.

Al salir de la tienda, llamé al número que me dieron y pregunté por el nombre que me dieron, y cuando me explicaron que estaba en una reunión y que podía llamarlo más tarde decidí simplemente dejar un mensaje, que un cliente de ellos había sido tratado como un perro en la tienda Vértigo del Mall Real Cariari. Cuando la recepcionista escuchó el mensaje, intentó localizar a alguien más, pero sin suerte y me pidió los datos. Intentando sonar lo más calmado posible, le expliqué que no era necesario que nadie me llamara, que no pienso comprar nunca con ellos, que simplemente llamé para que supieran como son tratados sus clientes.

Esto me pasa por comprar DVDs en una tienda, las veces que he comprado de Amazon, no he tenido malas experiencias. Si voy a una tienda, no pretendo que me traten como un rey, pero si pienso en darles mi dinero, por lo menos espero un poco de respeto.

8 Respuestas to “Tratado como un perro”

  1. Trinity Says:

    Deprimente, realmente deprimente!

  2. pulpus Says:

    en una realidad alterna pusimos una bomba de tiempo en esa tienda y mandamos al infierno todo el local…

  3. Trinity Says:

    Esa realidad alterna de la que hablas, aunque es un poco vandalista, es la misma que yo pense… O minimo meterle una papa en el … al administrador!!! Necesito el numero de telefono para quejarme…

  4. Queso Says:

    Que ruda trinity, metiendole papas al tipo, aunque si se lo merece. El telefono que me dieron es el 232-0089

  5. Trinity Says:

    La opcion de la papa la pense para ver a q tan alto tono llega ese “hey, hey, hey… ahhhyyyyyy” del administrador!!! jijjiiji q maloa q soy!!!

  6. pulpus Says:

    en ese caso mejor una sandia

  7. Gabriella Says:

    creo ke yo optaria por insertar una piña, con todo y hojitas… no lub applied!

  8. Queso Says:

    ouch!

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