Archive for the ‘Servicio al cliente’ Category

Servicio al cliente

miércoles, noviembre 2nd, 2005

El mal servicio al cliente parece ser la norma en Costa Rica. Y no me refiero a empresas en Ticas, sino incluso cadenas internacionales con representación en Costa Rica.

Aparentemente, las empresas en Costa Rica piensan que es nuestra obligación pagar los precios que les da la gana, y aguantar lo que nos quieran hacer. Cuando al cliente le va bien, obtiene una disculpa por parte de la empresa, pero en realidad esa disculpa significa “no nos interesa lo que usted piense, y le estamos hechando esta hablada porque no nos cuesta nada y puede que con eso usted nos de más plata en el futuro”.

El problema es que al tico no le gusta reclamar, o acepta cualquier cosa con tal de entrar al lugar de moda. Con tal de impresionar a una chavala, ningún tico la llevaría a Ticoburguesas, no!, hay que llevarla a McDonalds, y los que pueden un poquito más, van a Denny’s o Tony Romas. Pero con qué cara se va a entrar a Denny’s, si el otro día armé un escándalo porque me trataron mal? Este pensamiento es herroneo, si me trataron mal en un restaurante, son ellos los que deberían andar rogándome para que vuelva.

Por esta misma mentalidad de aguantar lo que sea, es que nuestro gobierno está como está. Después de todo, que importa que nuestros gobernantes sean unos ladrones, y que los sindicatos intenten dirigir el país a su antojo, mientras pueda irme de fiesta o ver futbol el fin de semana, no hay complicación.

Yo no comparto esta mentalidad, yo pienso que si una empresa comete una barbaridad en mi contra, tendrán que disculparse, y no simplemente diciendo “lo sentimos”, no, la disculpa tiene que causarles dolor, algo que haga reflexionar a la empresa para que no le vuelva a pasar a ningún otro cliente, y de lo contrario, me perderán a mí como cliente.

Filas en migración

miércoles, octubre 12th, 2005

Estuve haciendo fila desde el domingo a las 11 de la noche para poder renovar mi pasaporte el lunes. Es increíble, si fuera que me los están dando de gratis, talvez se podría justificar, pero hay que pagar $26 y 2750 colones. Esto se debe a que por fin el ministerio de migración y extranjería va a dejar de dar citas para sacar el pasaporte, las cuales por lo general son para unos dos o tres meses después de la fecha en la que se llamó para hacer la cita, en cambio, ahora se hace fila, y se atiende a las primeras 500 personas en la fila.

Cuando mi tío me dijo que salíamos a las 10:30pm del domingo hacia migración, lo único que pude pensar fue que era una exageración, y que probablemente ibamos a ser los únicos que ibamos a estar desde tan temprano, yo me imaginaba que con llegar a las 2am del lunes ibamos a estar bien. Por dicha que no me hicieron caso, ya que aún llegando a las 11pm del domingo, ya habían unas 120 personas antes que nosotros en la fila.

Varias lloviznas y horas después, a las 6am del lunes la fila se empezó a movilizar. Lo que hicieron fue meter la gente a un parqueo dentro de migración para ir ordenando la fila con las 500 personas que iban a atender, los que no pudieron entrar al parqueo, salados, y más de uno decidió quedarse haciendo fila desde esa hora para el día siguiente, y los que si pudieron entrar, a esperarse en la fila hasta las 7am, hora en que abre migración.

Después de hacer la fila en el parqueo, se pasa a una ventanilla para que a uno le entreguen la cita para el mismo día, para luego pasar a otra fila, mitad de pie y mitad jugando sillas musicales (ir moviéndose de silla en silla), para solicitar el pasaporte y firmar. Después de firmar, a la siguiente fila, toma de huellas digitales, aparentemente, si ya anteriormente me hubieran tomado las huellas me hubiera saltado esta fila, pero no fué mi caso.

Cualquiera pensaría que después de 8 horas de hacer fila a la interperie, y 3 horas de filas y trámites , uno sale el mismo día de migración con el pasaporte, y asumir eso sería un error. El pasaporte lo dan hasta 4 días después, en mi caso, hasta el viernes, día en que no puedo venir por mi trabajo, y por lo tanto tendré que esperar hasta el lunes para tener mi pasaporte.

Cualquiera pensaría que le estoy pidiendo el favor al gobierno de que me deje salir del país, y que el gobierno se pone a pensarlo, pero se supone que tener pasaporte para poder salir del país es un derecho. Espero no tener problemas a la hora de recoger mi pasaporte, ya que hay varias cosas en mi lista que requieren pasaporte y me gustaría tacharla de una buena vez.

No comprar en JC Whitney

jueves, septiembre 29th, 2005
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Aunque estoy muy feliz con la compra de mis maletas para moto, hubo efectos secundarios no esperados con la compra, aparentemente, se lo compré a ladrones, y aunque estoy muy feliz con el producto, hubiera preferido comprarlo de alguien más.

Revisando mi estado de cuenta, encontré un cargo de $9 por un sitio llamado Shopper Discounts & Rewards, sitio que no conozco, y mucho menos, les he dado la información de mi tarjeta de crédito. Investigando el sitio, encontré que tienen un cupón de descuento para mí de parte de JC Whitney, por lo cuál sospeché que talvez obtuvieron mis datos de ellos.

Analicemos lo que está mal aquí. JC Whitney, una compañía en la cuál yo confié lo suficiente para darles mi la información de mi tarjeta de crédito, le está dando esa información a otras compañías sin mi consentimiento, compañías que hacen cargos a la tarjeta de crédito y talvez mucha gente no se da cuenta de esos cargos, de hecho, si yo no revisara el estado de mi tarjeta de crédito, no lo hubiera notado. Todavía lo hace peor, el hecho de que JC Whitney promete en su página que no va ha hacer pública esta información ni dársela a nadie más.

Investigando todavía más, encontré que JC Whitney no solo hace esto con una compañía, sino con varias, hasta el momento encontré otra que se llama “Reservation Rewards”.

Tratado como un perro

viernes, enero 7th, 2005

Definitivamente, cuando se trata de comprar cosas en persona, no tengo suerte. Creo que de ahora en adelante lo voy a comprar todo por Internet (de por sí, sale más barato). Primero, la aventura con el televisor grande, y luego el chasco de hoy.

Hoy iba caminando con Pulpus por el Mall Real Cariari, y al pasar por la tienda Vértigo, vimos un paquete de dos películas en el cual, curiosamente, estaban una película que él quería y una que yo quería, así que decidimos comprarlo.

Antes de seguir, una descripción de la tienda. Frente a un ventanal grande, con buena distancia de la ventana, hay varias estructuras pequeñas de metal, que están distanciadas una de la otra por unos 30cm, lo suficiente para que uno pase de lado, o por lo menos se asome al lado que da hacia la ventana. El resto de la tienda contiene cd y dvd, como toda tienda que se dedique a esto, los cuales uno puede agarrar para verlos con detenimiento y analizar su contenido.

Al entrar a la tienda, y nadie nos atendiera, decidí acercame a las películas para ver si tenían el precio. Cuando intenté asomarme, se viene desde el otro lado de la tienda, un tipo, gritando a todo pulmón “Hey! Hey! Hey!”, y no lo hizo de buena manera, el tipo venía gritando como si yo estuviera intentando robar las películas, lo cual debería ser difícil ya que en la entrada de la tienda tienen de esos sensores para que la gente no se robe nada.

De momento no sabía como reaccionar: si desbaratarle la cara al tipo que me venía gritando (agresión verbal) y ni siquiera tenía una camiseta de la tienda como el resto de los que atendían, o si sería que alguien alrededor mío se estaba intentando robar algo, o apunto de quebrar algo, y el asunto no era conmigo. Decidí quedarme quieto y ver que pasaba.

Cuando el tipo, desde el otro lado de la tienda, logró llegar hasta donde yo estaba, con tono fuerte y despreciativo me pregunta que es lo que quiero. Las películas no tenían el precio, y pude escuchar donde el tipo le dijo a otro que llamara a otra tienda para averiguar el precio. En lugar del muy acostumbrado “Deme un momento mientras le averiguamos el precio”, el tipo simplemente se nos queda viendo de reojo, igual que al principio, como si estuvieramos intentando robar las películas.

En voz baja, le comenté a Pulpus que había sentido que me trataron como a un perro, y no había terminado mi frase, cuando el tipo se me acerca y me dice, con un tono todavía peor, que la tienda no es un mercado, y que lo que esta en la ventana no se toca.

Por mi cabeza pasaron muchos pensamientos en cuestión de segundo. El primero fue desbaratarle la cara al tipo para enseñarle que al cliente se le trata con respeto, porque es el cliente, y porque a mí nadie me grita. Hubieron otros pensamientos, como si esperar o no por el precio, o explicarle al tipo que no hice nada malo, que lo único que quería era buscar el precio de las películas, o decirle que si no quieren que la gente toque la mercadería no lo deben dejar al alcanze de la mano, y señalarle que si en el resto de la tienda la mercadería se puede tocar, como debo yo adivinar que en la ventana no, pero entre más pensaba en la situación, más pensaba en darle a una lección de modales al tipo, así que decidí decirle que mejor no buscara nada y salí de la tienda.

Saliendo de la tienda, pensé en que si yo fuera el dueño, me gustaría saber que mis clientes no son tratados de la manera correcta, así que me devolví para hablar con el administrador. Al preguntar a otro empleado por el administrador, me dijo que era el mismo tipo. Si el administrador se comporta de esta manera, seguro los demás empleados de la tienda lo madrean a uno. De cualquier empleado yo esperaría un “Disculpe caballero, en que lo puedo servir”, pero jamas hubiera adivinado que el tipo que me grita “Hey! Hey! Hey!” es el administradoe de la tienda. Así que pedí una manera de contactar al jefe del administrador.

Al salir de la tienda, llamé al número que me dieron y pregunté por el nombre que me dieron, y cuando me explicaron que estaba en una reunión y que podía llamarlo más tarde decidí simplemente dejar un mensaje, que un cliente de ellos había sido tratado como un perro en la tienda Vértigo del Mall Real Cariari. Cuando la recepcionista escuchó el mensaje, intentó localizar a alguien más, pero sin suerte y me pidió los datos. Intentando sonar lo más calmado posible, le expliqué que no era necesario que nadie me llamara, que no pienso comprar nunca con ellos, que simplemente llamé para que supieran como son tratados sus clientes.

Esto me pasa por comprar DVDs en una tienda, las veces que he comprado de Amazon, no he tenido malas experiencias. Si voy a una tienda, no pretendo que me traten como un rey, pero si pienso en darles mi dinero, por lo menos espero un poco de respeto.

El colmo de la irresponsabilidad

jueves, diciembre 16th, 2004

Hoy no me encuentro de muy buen humor.

Hace casi un año se metieron a robar a mi casa. Aunque es algo doloroso e incomodo, se supera. Una de las cosas que más me dolió fue el haber perdido mi televisor. Siendo un amante de las películas, y teniendo problemas para dormir temprano, mi televisor de 29 pulgadas eran una de mis posesiones más apreciadas.

Hoy me siento como si me hubieran robado otra vez!

Después de un año de perder mi televisor, estar viendo tele en los incómodos sillones de la sala (aunque para sentarse son muy cómodos, yo no veo tele sentado a la 1am), con un televisor que ni siquiera tiene control remoto, decidí que ya era tiempo para reponer mi tele, y ya que lo iba a hacer, lo iba a hacer en grande, con un tele que me sirviera para la casa que algún día pienso construir.

Me dí a la tarea de buscar televisor. Los de plasma, los más baratos (relativamente) cuestan $4000. Los de proyección LCD andan por el mismo precio, aunque no entiendo por qué si los de plasma tienen mejor calidad y son más delgados, pero aún así son un bonito juguete. Sin decirlo mucho, estos precios están muy por encima de lo que pensaba pagar por un tele, hasta que en Hogar Feliz de Multiplaza encontré un televisor Sony de proyección LCD en $2500, muy por debajo que los otros, pero si de acorde a los precios que vi en Internet en otros países.

También comparé precios de televisores LCD, y aunque eran más baratos, en la relación tamańo-precio el Sony salía ganando.

Después de días, y lo digo literalmente, días de romperme la cabeza pensando en el montón de plata que era, pero intentando compensarlo por la buena oferta que sería un tele de $4000 por solo $2500, decidí intentar sacar un mejor precio. Al final, me lo dejaron en $2300, y decidí comprarlo. Así que pedí un carro prestado, llamé al vendedor, y le dije que alistara el televisor, porque en la noche pasaba a comprarlo.

Al llegar a la tienda, ya el televisor estaba en su caja, fuera de la tienda, y con un tipo con una “perra” esperando para ayudarme a cargar el televisor hasta el carro. Al llegar a la caja, la computadora dice que el televisor vale $4364!

Después de revisar la computadora y cuanto papel se les ocurrió, me dicen que fue un error, y que el verdadero precio es $4364! Que clase de empresa hace un error de $1936! Y ni siquiera me ofrecen algún tipo de arreglo en el precio para que yo lo pueda comprar, aunque tampoco lo hubiera comprado, para pagar todo ese dinero, prefiero comprar uno de plasma! Ni siquiera en la tienda de la Sony lo tenian tan caro. El que me vendían era el KF-42WE610, y en la Sony tenían el KF-42620 (mejor modelo) en un poco menos de $4000.

Así que toda mi ilusión, sumada con la congoja a la que me sometí durante los últimos días, intentando justificar la compra, se fueron por el caño. Dicho sea de paso, nunca volveré a comprar algo en Hogar Feliz, ni volveré a recomendarlos, y hasta intentaré disuadir a cualquier persona que intente comprar con ellos.

Para mí, por supuesto que el precio es importante, pero todavía más importante que el precio, es la seriedad de la compañía con la que estoy lidiando y como me tratan como cliente, y no creo poder esperar mucha seriedad de una compañía que hace un error de $1934, y al darse cuenta simplemente me dice que fue un error y no hace por donde contentarme como cliente. Si para ellos no soy importante, perfecto! Para alguna otra compañia si lo seré.

Este iba a ser mi regalo de mí para mí, pero me imagino que “Santa” no viene este año.