Archive for abril, 2005

Odio hablar por teléfono

viernes, abril 29th, 2005

Dichosos aquellos que pueden pasar horas hablando por teléfono. Yo, no tengo esa bendición.

Existen aquellas personas que pueden pasar horas con un teléfono en la oreja, hasta que les termina roja y caliente, y aun así están dispuestas a alargar un poco más la conversación. Hablan sobre el trabajo, deporte, la familia, el perro, el gato, y por qué no, hasta la familia del perro y del gato. Y existen personas como yo, para quienes un “Aló… sí… no… A qué hora?… Bueno…” es más que suficiente.

Podría hecharle la culpa al hecho de que no soy una persona muy conversadora, pero igual me ha pasado que la otra persona habla y habla por teléfono y yo lo único que tengo que hacer es escuchar, y aún así me siento incómodo hablando por teléfono, y en cuestión de unos minutos me veo terminando la conversación.

Me imagino que los que no nos gusta hablar por teléfono somos pocos, ya que por lo general la reacción de la gente no es positiva. Algunas personas se ofenden, otras se resienten, algunas se incomodan y hasta se disculpan porque creen que llamaron en un mal momento, pero la verdad no es que no quiera hablar con la otra persona, ni que esté muy ocupado, ni ninguna otra razón que se pueda imaginar, es tan simple como que no me gusta hablarla al condenado aparato.

No es que tenga algo en contra de los teléfonos. No fui golpeado por un teléfono cuando estaba en la escuela, ni tuve ningún familiar o conocido asesinado por un teléfono, y hasta donde puedo recordar, mi mamá no me contaba historias de miedo sobre teléfonos cuando era pequeño.

Me imagino que tiene que ver con la función que yo le veo al teléfono. Para mí, la idea del teléfono es comunicarme con otras personas a la distancia cuando la situación lo amerita, no simplemente porque no tengo nada mejor que hacer. Antes que ponerme a hablar horas por teléfono, prefiero agarrar el carro o la moto, e ir donde la otra persona esté, así mato dos pajaros de un solo tiro, puedo conversar con la otra persona y salir a pasear un ratito.

500KM, revisión

martes, abril 26th, 2005

Un vehículo nuevo tiene que “aflojar” el motor durante cierto tiempo con tal de alargar la vida de este, y por eso es durante los primeros kilómetros no se debe acelerar mucho, para que las piezas dentro del motor se puedan “amoldar” unas con otras “suavemente”.

Al “amoldarse” las piezas dentro del motor, es posible que haya cierto desgaste por la fricción de las piezas nuevas, y me imagino que es por esto que la Kawasaki exige hacer una revisión “gratuita” de la moto a los primeros 500 kilómetros con tal de mantener la garantía, acompañada por un cambio de aceite.

Todo suena muy bien, hasta el momento de llegar a la caja: Resulta que la revisión gratuita me salió en $62! (unos 29000 colones!) Ese tuvo que ser el aceite más caro que he comprado en toda mi vida! Por lo general, un cambio de aceite para el carro me sale en $57 dolares, y esto es porque uso uno de los aceites más caros que hay en el mercado (RedLine) porque supuestamente es el mejor! Sinceramente, no creo que le hayan puesto aceite Redline a la moto!

Creo que mejor voy ahorrando plata desde ahora, porque estoy casi seguro que para la revisión de los 2000 kilómetros no solo va a ser aceite, sino bujías, filtro de aire, y cuanta otra pieza se le pueda cambiar.

Y lo peor de todo es que ni por la compra de la moto, ni por la revisión, he podido sacarles un llavero de Kawasaki!

Aprovechando clases mientras estaba enfermo

sábado, abril 23rd, 2005

Aparentemente, estoy aprovechando las clases de dibujo.

Estuve demasiado enfermo para ir al trabajo, debido a una infección en las glándulas y, contrario a la creencia de mi familia y amigos que juraban y perjuraban que era una gripe. Estando harto de reposar en cama, me imagino que influenciado por malos recuerdos de la vez que me hice una luxación en el tobillo izquierdo mientras jugaba volleyball, que me tuvo en cama por varios meses, decidí buscar algo que hacer.

    Tenía varias opciones:

  • Terminar el libro de Asimov que intento terminar desde hace ya bastante tiempo.
  • Ver tele: Es increíble que con más de 60 canales, no se pueda encontrar algo interesante que ver, y que no sea repetido.
  • Jugar PlayStation: la opción estaba muy interesante, pero la verdad el PlayStation solo me entretiene por un rato corto, media hora, la hora entera a lo mucho, y necesitaba quemar todo un día.
  • Practicar lo que chico me enseño de dibujo

Al final de cuentas, quedó entre el libro y el dibujo. Si mi familia leyera que descarté ver tele y jugar en el PlayStation por actividades más intelectuales, no se la creerían y se reirían un buen rato. A decir verdad, ni yo mismo me la creí.

Al final de cuentas, me decidí por hacer mi propio dibujo, aunque este tuviera que hacerlo sin ayuda de Chico como en el primero. Después de todo, si salía algo muy feo, podía darselo a Chico para que se burlara un rato y me corrigiera (no porque sea mala gente, sino porque nos tenemos mucha confianza), o simplemente arrancarlo del sketchbook. Mi opinión: no me quedó tan mal. De fijo Chico va a tener por lo menos un par de recomendaciones, pero no quedó tan mal, y este si es 100% mío.

Es increíble como con solo unos consejos que me dió Chico en una mañana, mis dibujos dejaron de ser cosas cuadras sin sentido de profundidad. JA! Tomen eso todas las profesoras de artes plásticas que me dieron clases durante la escuela y el colegio, al rato y no era el estudiante después de todo.

Clases de dibujo

martes, abril 19th, 2005

Lamentablemente, cuando era niño, aunque algunos dirán que todavía tengo algo de niño (que viva el niño que todos llevamos dentro!), no desarrollé mi lado artístico.

Aunque si logré estar en el Conservatorio Castella, definitivamente no era mi tiempo para dedicarme a las artes. En aquellos entonces, lo mío era lo tecnológico y científico, y como prueba de esto, apenas duré un año en el Castella (por cierto, se pronuncia Castella, no Castela). Yo prefería desarmar cualquier cosa que tuviera que ver con electricidad, a tomar clases de teatro, danza o violín.

Me imagino que después de alrededor de 15 años de pelearme con tecnología, me llegué a cansar. Igual me gusta mi trabajo, pero ya no es la misma fascinación que tenía antes, cuando me podía quedar hasta las 4 de la mañana probando cosas en mi computadora; ahora solo utilizo la computadora de la casa para guardar las fotos desde mi cámara fotográfica.

Con la fotografía llegué a descubrir un lado que creí inexistente de mi personalidad: el lado artístico. Me encanta poder describir un momento con una imágen, que la gente lo vea no como ellos se lo imaginan, sino que lo vean a como yo lo ví, y de ahí en adelante que lo interpreten como quieran.

Intentando recordar aquellos tiempos cuando tuve la oportunidad de explotar mi lado artístico, pero simplemente no era el momento ni el lugar adecuado, si hay algo que puedo recordar que me gustara: el dibujo. Aunque por estar pensando en la radio-grabadora que tenía medio desarmada en mi casa no le prestaba mucha dedicación, la verdad es que no era tan malo dibujando, especialmente si se considera que no había recibido ningún tipo de instrucción.

El otro día estaba instalándo en la computadora de Chico un programa para manipular imágenes, y después de enseñarle las utilidades básicas del programa para que después el pudiera seguir por aprendiendo por su cuenta, Chico me dijo que el notaba una cierta inclinación de mi parte hacia el dibujo y se ofreció a darme clases.

Ayer fué mi primera clase de dibujo con Chico, y con MUCHA ayuda, logré hacer un dibujo que a decir verdad no quedó tan mal. Claro, mi palabra no debería ser una buena medida de la calidad del dibujo, después de todo, ningún carnicero habla mal de su carne.

El ojo en el cielo

viernes, abril 15th, 2005

Esto parece sacado de la película Enemy of the State (creo que la tradujeron al español como “Enemigo público” o algo así).

Google, el mejor motor de busqueda en la red, hace unos seis meses adquirió Keyhole, una compañía encargada de hacer una imagen tridimensional del mundo utilizando fotografías satelitales.

Recientemente, google decidió intregrar estas imágenes satelitales a su servicio de mapas, de manera que en lugar de ver un mapa dibujado, se pueda ver el terreno tal y como se ve desde el cielo.

Lamentablemente, para Costa Rica no tienen muy buen detalle en la totalidad del país, pero por lo menos en la parte norte si se puede ampliar la imagen bastante.

Lo malo es que todavía no se puede ver a un hombre corriendo por el techo de un edificio, pero lo bueno es que la tecnología no está en manos de una agencia inescrupulosa del gobierno estadounidense (o por lo menos no solo en manos de ellos)