Archive for enero, 2005

Su anuncio en mi frente

martes, enero 11th, 2005

Su frente como espacio publicitario. Eso es lo que Andrew Fischer, de Omaha, planea vender con tal de obtener dinero para pagar sus estudios.

La idea consiste hacerse un tatuaje temporal, por 30 días, con el diseño que escoja el ganador de la subasta en ebay.

Lo peor de todo, o lo mejor para Andrew, es que aparentemente su idea funciona. Intentando buscar la subasta, la palabra «forehead» (frente en inglés) devuelve montones de subastas de gente queriendo copiar la idea, y pude encontrar hasta varios sitios de internet dedicados a «alquilar frentes» para fines publicitarios. Lamentable para Andrew, su idea ha sido tan popular, que no pude encontrar su subasta entre todas las personas que quieren aprovecharse de su idea (o será que ya terminó la subasta?!).

Hmm, podría sacarle provecho al tattoo que me pienso hacer en la nalga!

Entrevista con Jeff Bezos

domingo, enero 9th, 2005

Wired tiene una entrevista con Jeff Bezos, el CEO (algo así como el presidente de la compañía) de Amazon.

Amazon es una tienda virtual, en la cual se puede comprar por internet casi cualquier cosa que a uno se le pueda ocurrir, desde libros hasta un televisor de plasma.

Me parece muy interesante el hecho de que una empresa con un negocio de 6 billones de dolares diga que lo más importante es darle al cliente una experiencia satisfactoria, ya que eso atraerá muchos más clientes que cualquier campaña publicitaria, justo después del chasco con Vértigo.

Tratado como un perro

viernes, enero 7th, 2005

Definitivamente, cuando se trata de comprar cosas en persona, no tengo suerte. Creo que de ahora en adelante lo voy a comprar todo por Internet (de por sí, sale más barato). Primero, la aventura con el televisor grande, y luego el chasco de hoy.

Hoy iba caminando con Pulpus por el Mall Real Cariari, y al pasar por la tienda Vértigo, vimos un paquete de dos películas en el cual, curiosamente, estaban una película que él quería y una que yo quería, así que decidimos comprarlo.

Antes de seguir, una descripción de la tienda. Frente a un ventanal grande, con buena distancia de la ventana, hay varias estructuras pequeñas de metal, que están distanciadas una de la otra por unos 30cm, lo suficiente para que uno pase de lado, o por lo menos se asome al lado que da hacia la ventana. El resto de la tienda contiene cd y dvd, como toda tienda que se dedique a esto, los cuales uno puede agarrar para verlos con detenimiento y analizar su contenido.

Al entrar a la tienda, y nadie nos atendiera, decidí acercame a las películas para ver si tenían el precio. Cuando intenté asomarme, se viene desde el otro lado de la tienda, un tipo, gritando a todo pulmón «Hey! Hey! Hey!», y no lo hizo de buena manera, el tipo venía gritando como si yo estuviera intentando robar las películas, lo cual debería ser difícil ya que en la entrada de la tienda tienen de esos sensores para que la gente no se robe nada.

De momento no sabía como reaccionar: si desbaratarle la cara al tipo que me venía gritando (agresión verbal) y ni siquiera tenía una camiseta de la tienda como el resto de los que atendían, o si sería que alguien alrededor mío se estaba intentando robar algo, o apunto de quebrar algo, y el asunto no era conmigo. Decidí quedarme quieto y ver que pasaba.

Cuando el tipo, desde el otro lado de la tienda, logró llegar hasta donde yo estaba, con tono fuerte y despreciativo me pregunta que es lo que quiero. Las películas no tenían el precio, y pude escuchar donde el tipo le dijo a otro que llamara a otra tienda para averiguar el precio. En lugar del muy acostumbrado «Deme un momento mientras le averiguamos el precio», el tipo simplemente se nos queda viendo de reojo, igual que al principio, como si estuvieramos intentando robar las películas.

En voz baja, le comenté a Pulpus que había sentido que me trataron como a un perro, y no había terminado mi frase, cuando el tipo se me acerca y me dice, con un tono todavía peor, que la tienda no es un mercado, y que lo que esta en la ventana no se toca.

Por mi cabeza pasaron muchos pensamientos en cuestión de segundo. El primero fue desbaratarle la cara al tipo para enseñarle que al cliente se le trata con respeto, porque es el cliente, y porque a mí nadie me grita. Hubieron otros pensamientos, como si esperar o no por el precio, o explicarle al tipo que no hice nada malo, que lo único que quería era buscar el precio de las películas, o decirle que si no quieren que la gente toque la mercadería no lo deben dejar al alcanze de la mano, y señalarle que si en el resto de la tienda la mercadería se puede tocar, como debo yo adivinar que en la ventana no, pero entre más pensaba en la situación, más pensaba en darle a una lección de modales al tipo, así que decidí decirle que mejor no buscara nada y salí de la tienda.

Saliendo de la tienda, pensé en que si yo fuera el dueño, me gustaría saber que mis clientes no son tratados de la manera correcta, así que me devolví para hablar con el administrador. Al preguntar a otro empleado por el administrador, me dijo que era el mismo tipo. Si el administrador se comporta de esta manera, seguro los demás empleados de la tienda lo madrean a uno. De cualquier empleado yo esperaría un «Disculpe caballero, en que lo puedo servir», pero jamas hubiera adivinado que el tipo que me grita «Hey! Hey! Hey!» es el administradoe de la tienda. Así que pedí una manera de contactar al jefe del administrador.

Al salir de la tienda, llamé al número que me dieron y pregunté por el nombre que me dieron, y cuando me explicaron que estaba en una reunión y que podía llamarlo más tarde decidí simplemente dejar un mensaje, que un cliente de ellos había sido tratado como un perro en la tienda Vértigo del Mall Real Cariari. Cuando la recepcionista escuchó el mensaje, intentó localizar a alguien más, pero sin suerte y me pidió los datos. Intentando sonar lo más calmado posible, le expliqué que no era necesario que nadie me llamara, que no pienso comprar nunca con ellos, que simplemente llamé para que supieran como son tratados sus clientes.

Esto me pasa por comprar DVDs en una tienda, las veces que he comprado de Amazon, no he tenido malas experiencias. Si voy a una tienda, no pretendo que me traten como un rey, pero si pienso en darles mi dinero, por lo menos espero un poco de respeto.

Feliz cumpleaños

jueves, enero 6th, 2005

Feliz cumpleaños a mi,
feliz cumpleaños a mi,
feliz cumpleaños Christian,
feliz cumpleaños a mi!

q-wp-postpreview

lunes, enero 3rd, 2005

Esta es mi versión del plugin Live Preview, hecho por Chris J Davis (hmmm, también se llama Chris, debe ser buen programador). Por tiempo he estado utilizando su plugin, y como el mismo autor lo reconoce, tiene varios problemas.

El plugin agrega una ventana de previsualización (preview) al editar posts en WordPress, para ver como va a quedar el artículo sin tener que publicarlo.

Los problemas Live Preview son:

  • Modificación de archivos: Para que el programa funcione, hay que editar varios archivos de WordPress manualmente. Esto se convierte en un problema cada vez que sale una nueva versión de WordPress, ya que hay que estar consciente de los cambios realizados para volver a hacerlos despues de la actualización
  • El cuadro para la previsualización no aparece hasta que se toca una tecla estando dentro del cuadro de edición. Esto no es un problema cuando se empieza un artículo desde cero, pero si al editar uno viejo

En mi versión, lo unico que hay que hacer es copiar el archivo al directorio de plugins, y activarlo (no hay que cambiar archivos del todo).

Aquí esta el código
Aquí un archivo .zip para bajarlo

Tambien se puede agregar la previsualización a los comentarios, pero requiere un poco más que simplemente activar el plugin. Para hacerlo, lo que hay que hacer es agregar en el index.php de wordpress, despues de la linea en la que se incluye la plantilla de los comentarios (algo como: <?php include(ABSPATH . ‘wp-comments.php’);?>) la siguiente linea:

<?if (($withcomments) or ($single) && (function_exists(«q_wp_preview»))) q_wp_preview(«», «comment»,»commentform»);?>